Africa... fin (por el momento)
Hoy se habla a diario de las armas de destrucción masiva. Con ellas por excusa, se han utilizado y se utilizan, a veces con estruendo, ríos de sangre y tinta, otras silencio total en los diarios, hasta que surge el drama o la catástrofe, o continúa la epidemia larvada y salen estadísticas del sida, que atenaza a gran parte de África. Quien ha conocido las ciudades de Abidján, Accra, Lagos o Ouagadougou sabrá algo del tránsito humano, tan denso, que se acumula en ellas. La ciudad atrae a los aldeanos, al igual que lo hicieron aquí, Barcelona, Madrid, Bilbao..., pero con grandes diferencias. Entre otras la gran necesidad que impone el número y la falta de recursos para todos. Espacio hipotecado en plantaciones, que restan tierra, a la necesidad pura y dura de comer. Mas al norte, el avance implacable del desierto en un gran arco desde Senegal a Etiopía, con las venas del Níger y del Nilo como vías fluviales. Caminos en el agua en mitad de la arena, atravesando países enteros, t...