El tres de enero amanece con sol. Es un sol aplastado por esas nubes que traerán la lluvia pasado el mediodía. Litoneros abrazados a las rocas.
El olmo de la imagen, La Olma, era un ejemplar de dicho árbol que, como tantos otros, murió por la enfermedad de la grafiosis. Los que la conocimos y disfrutamos, los que estuvimos albergados bajo su sombra, llegamos a amarlo como a un personaje más de un lugar diminuto, llamado Riocavado de la Sierra.