AIREAR LOS ARMARIOS
AIREAR LOS ARMARIOS Hay algo que siempre me ha llamado la atención. Son los armarios que guardan esos papeles que se denominan “clasificados”. No estoy seguro de que en realidad sean armarios, sino más bien archivadores metálicos ocupando los sótanos de algún organismo del Estado en los que se almacena toda aquella información que se le hurta al ciudadano alegando motivos de seguridad. Asuntos que se encubren bajo ese paraguas ambiguo que justifica el silencio durante años. En Estados Unidos y en muchos otros países democráticos hay cuestiones que duermen en los armarios durante décadas y cuando despiertan a la luz pública, sus protagonistas han muerto. Si están vivos y lo que han hecho constituye un delito, este ya ha prescrito y no afectará para nada en la vida del presunto delincuente. Han de transcurrir cincuenta años para que ciertos documentos sean desclasificados. Más tiempo, aún, si se trata de documentos secretos del Estado Vaticano. En siglos pasados era casi imposib...