
Mi llegada a Tossa por el camino interior que atraviesa el bosque de alcornoques y encinas, se hace por una pendiente tremenda que en poco trecho desciende desde los más de 500 metros de altura del Puig dels Cadiretes, pasando por zonas en las que el arbolado va desapareciendo hasta enlazar con la riera de Tossa y la zona del paseo marítimo, abarrotado de gente, tanto que después del calor del día y del accidentado camino, solo tengo ganas de Sali de allí. En vez de ir a conocer la parte vieja de Tossa, sigo hacia Lloret, quizá una de las peores decisiones de mi largo paseo por la costa. Desde luego Tossa es un enorme emporio turístico. De hecho ni acierto a vislumbrar la ciudad vieja entre tanto mamotreto de edificaciones. Es otro de los tramos de costa que tengo que volver a visitar alguna vez para hacer el paseo por la costa y no por la carretera como al final hice sin mucho sentido. Debia haber tomado el final de sa Platja, debajo de la Vila Vella, atravesar el cap de Tossa, la pl...