En muchas de ellas, los caminos de ronda desaparecen porque la ocupación llega hasta el límite mismo de los acantilados. Intento imaginar el coste que habrá supuesto llevar agua y electricidad a tantas viviendas y no sé si soy capaz de hacerlo. Es raro cruzarse con gente del país en estos espacios. Franceses, belgas, alemanes, holandeses…ocupan estas urbanizaciones, imagino que como propietarios de los chalets. No sé hasta que punto se habrán enriquecido los caciques y terratenientes locales, pero lo que es un hecho es que buena parte de la costa está en manos extranjeras. Como me decía un hombre, cuando le hice notar la cantidad de alemanes que había en Rosas: “Somos internacionales”. Y es cierto que cuanto más cosmopolitismo mejor, pero me gustaría saber qué parte de esos extranjeros acaba por interesarse, al menos un poco, por el lugar y la gente, en y junto a la que vive y no se limita a tomar el sol, bañarse, comer, dormir, cagar… ¿Está suficientemente pagada, vía impuest...
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Mostrando entradas de agosto 16, 2013
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La salida de L´Escala es agradable y se prolonga sin contratiempos hasta Cala Montgó. Allí se da ese tipo de urbanizaciones que prolifera por todo el territorio peninsular y extrapeninsular, que ocupa colinas enteras (como ya se comenzaba a ver en Rosas) y se extiende en terrazas que se abren en abanico.
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A la mañana siguiente dormí hasta las ocho. Hasta las nueve no daban el desayuno, así que he decidido dar una vuelta por el pueblo, vacío de gente. Ni siquiera la había en el paseo marítimo, solamente algún andarín madrugador y algún empleado de los hoteles estaban a la vista. Me gusta la imagen de las calles vacías que van a desembocar en el mar. Su geometría no se ve interrumpida por la gente que pulula. La luz, además, es un elemento que ayuda a definir las líneas y los colores de esas calles vacías. La iglesia tiene una portada barroca nada ostentosa. Algunas esculturas de piedra que parecen salidas de la misma mano, adornan su portada, ancha y alta. Cuando he vuelto aún no eran las nueve. He hecho la mochila y luego he bajado a desayunar. Una pareja intentaba convencer al hijo del dueño del hostal para que les sirviese el desayuno cinco minutos antes de la hora marcada. Él les explicaba, al principio amablemente, que no podía dejar lo que estaba haciendo por atenderles a ello...
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Más tarde salgo a dar una vuelta por las calles y, sobre todo, por el camino de ronda. En el paseo marítimo hay varias estatuas, una a los que han hecho posible que se mantenga la actividad marinera, otra a las mujeres de los marineros y otra muy curiosa que representa a una banda musical de, por lo menos, músicos octogenarios. La cena no ha estado mal en el restaurante “gallego”. La camarera, más que gallega me ha parecido rumana. Todo me ha dejado satisfecho, el vino del Ampurdán, las olivas cascadas, los canelones con salsa blanca, el bacalao a la gallega y el flan casero. En el rato que estuve pude oír el noticiario televisivo. Rajoy contesta a la gallega cuando le preguntan, es decir calla como un puta, pero sigue demandando la anticipación de las elecciones. La misma mierda de siempre, el mismo guión que no ha cambiado desde el famoso “váase seor González”. En el restaurante solo había una pareja además de mí. Ella parecía francesa, él español. Cuando éste miraba con atenció...