Los escalones de la picardía
Los escalones de la picardía Aparte de aludir, en plural a una prenda femenina, sugerente y ligera, la palabra picardía se aplica con benevolencia referida a los niños o a los simples, que están convencidos de poder engañar a alguien abierta e ingenuamente, sin pizca de malicia. Casi siempre esconde cierta simpatía por el tipo de pícaro que hay detrás, y el acto de ejercer la picardía no pasa de ser una travesura , una trastada o trastería , una tunantada , una pillería o una jangada , acometidas con simpleza, cuquería, disimulo e incluso, cierta astucia y sagacidad . La picardía resulta de esta forma una cualidad no solo comprensible, sino capaz de proporcionar divertimento, sin encerrar maldad, ni daño ajeno en el hecho de ponerla en práctica. Habría que añadir la desvergüenza , entendida como la falta de ella a la hora de contar historias picantes sin pudor y sin afán de herir. A veces basta con decir que la persona en cuestión es un enredador , un descarado o un ...