Espectáculos crueles
En el teatro griego, dioses y humanos hablan de tú a tú, intercambian papeles, o se abisman en el amor y el odio aunque, solo los humanos acaban por pagar con su vida, la traición, el despecho o la pasión desenfrenada. Frente a la tragedia, donde las deidades se salen con la suya, manejando los hilos de la acción, la comedia solo atañe al ingenio y la torpeza de los seres humanos. La risa, el llanto, el miedo, la soberbia, los celos; un retrato cercano y descarnado bajo máscaras inmóviles, tras las que cada espectador se reconoce. Pero todo transcurre en la ficción. La muerte es un espectro recordado, pero ausente. Los romanos llevaron la guerra al escenario. La sangre de personas y animales, alimentó la sed de masas despiadadas que, a distancia, ejercían parte de su derecho a convertirse en asesinos, sin empuñar la espada, solo el grito o el silencio cómplices. Pan y circo y una horda inacabable que los reclame siempre. Mientras no falten uno y otro, se borrará la sangre y el abuso, c...