
Comienza a hablar de Lloret de Mar don Josep Pla aludiendo a su ocupación humana tan remota que se remonta al Paleolítico. También existe una torre sepulcral romana (la torre dels moros). En la Edad Media era conocida como Loredo y perteneció a los señores del castillo de Palafolls y luego pasaría a ser de dominio episcopal. Tras permitir Carlos III a diversos puertos catalanes comerciar con América hubo una cierta emigración de lloretenses al Nuevo Mundo, que al volver se convirtieron en indianos ricos y fueron en parte responsables de la villa de los siglos XIX y XX. Aparte de los astilleros en Lloret hubo una industria familiar afamada de encajes y blondas. Lloret es, pese a la transformación operada en ella por el turismo internacional una población encantadora de una distinción innata. Ya se consideraba entonces uno de los principales centros turísticos del país, el primero de la costa Brava por su densidad hotelera. Sus playa forma desde la Punta de la Carabera y la Caleta un di...