ESPEJOS
ESPEJOS Espejos de obsidiana y de metal pulido, además de los ojos de otro en que mirarse, sirvieron para conocer la imagen de uno mismo, conocer la verdad de la huella del tiempo a través de la mirada, o poder disfrazarla. Narciso ha mirado el reflejo sobre el agua. Por primera vez ve su imagen. No sabe que se trata de él mismo y se enamora de su perfil acuoso, sin poder soportar que, al hundirse sus manos, con idea de acariciar el rostro, este desaparece. No puede concebir que tanta belleza sea inmaterial y no pueda gozarla. Así, desesperadamente, sobreviene la muerte de Narciso. El espejo sincero del cuento de Blancanieves siempre decía la verdad y así le fue. Por ser demasiado locuaz acabó hecho añicos. Incluso siendo mágico un espejo destaca por ser frágil y no engañar al que se mira en él cada mañana al levantarse y, al ver cambios que no desea, solo quiere romperlo o que le mienta. En el retrato de Dorian Grey, el espejo no deja de mentir, mientras la imagen r...