LA FARSA
LA FARSA Lo peor de esta farsa es el tufo que de cruzada adquiere. Del ataúd la tapa se apuntala con clavos de ayuda humanitaria, flores de despedida que traen las democracias, como regalo póstumo a los muertos. No verán cómo al póquer se juegan los despojos. Las yemas de los dedos, huérfanas de caricias, no palparán la niebla que esconde abarrotados cementerios de niños, de mujeres y de ancianos. No estaban en el sitio adecuado ni colateralmente prevenidos y por tanto resultaron abducidos por la certeza bienintencionada de que el asesinato, (en masa a ser posible) es acto de justicia si a salvo deja las buenas digestiones (no el hambre descarada), la obesidad deforme, la comida basura (no así los excedentes destruidos), el "futin" y el aerobic, la libertad de morir de cáncer de pulmón (y no de inanición que es cosa de mal gusto), el teléfono móvil y los ordenadores, la huida de los fines de semana (no las deportaciones), el tráfico de coltán y de diamantes, (...