Es nuestro ministro Wert Un grandioso paladín El líder en la cruzada Por meternos al redil De su ocurrente reforma, La última de otras mil, Que van dejando su huella En documentos sin fin Que aumentan la burocracia, no el saber estudiantil, objeto de mercadillo lo mismo que el perejil. Aunque al paso que llevamos tendrá precio de pernil llegar a universitario, con incierto porvenir, no digamos encontrar curro del que subsistir, tras cinco años de carrera, máster y estar de aprendiz. Aunque te llamen becario, eres más bien meretriz, que cobra por su trabajo tropel de maravedís, moneda que ya no existe, por lo que es un decir eso de que ganan algo. Están a verlas venir, mientras sueñan con marchar a un sitio lejos de aquí. Es el centro de atención más que otro cualquier ministro, al decir barbaridades que le sorprenden a él mismo, como si hablase tan solo bajo efectos de hipnotismo o tras haber trasegado mas d...