
Grullas de paso una fuerte ventisca corta su vuelo Juntas por miles persiguen entre nubes senderos de aire Buscan la puerta en un cielo cerrado y no la encuentran Quizás mañana abra camino el sol y podrán irse
El olmo de la imagen, La Olma, era un ejemplar de dicho árbol que, como tantos otros, murió por la enfermedad de la grafiosis. Los que la conocimos y disfrutamos, los que estuvimos albergados bajo su sombra, llegamos a amarlo como a un personaje más de un lugar diminuto, llamado Riocavado de la Sierra.